Por la auditoría completa: muestra en qué frentes hay problemas en general, y a partir de ahí se puede profundizar en las secciones necesarias en vez de revisarlo todo a mano.
La velocidad cuenta como uno de los factores técnicos, pero pesa menos que la correspondencia del contenido con la búsqueda. Un sitio lento pierde usuarios por rebotes con más facilidad que posiciones de forma directa.
El navegador muestra un aviso de conexión no segura, parte de los usuarios se va sin esperar a que cargue la página, y los buscadores pueden bajar la confianza en el sitio dentro de los resultados.
Puede pasar si una directiva de bloqueo se aplica por error a todo el sitio en vez de a una sola sección. El validador muestra qué reglas se aplican a qué direcciones, y ese tipo de errores se ve enseguida.
Comprobaciones de las que depende que un rastreador de búsqueda llegue a una página y que un usuario tenga una conexión segura y rápida: auditoría del sitio, velocidad de carga, SSL, indexación, robots.txt y códigos de respuesta del servidor.
La auditoría del sitio revisa un dominio a la vez desde varios frentes: errores técnicos, indexación, enlaces rotos, metaetiquetas, redirecciones, robots.txt, sitemap.xml y velocidad de carga, y devuelve una lista de problemas concretos con recomendaciones. Es el punto de partida: conviene profundizar en las comprobaciones técnicas de abajo solo después de que la auditoría haya señalado dónde mirar.
Reducir el peso de los archivos influye directamente en la velocidad de carga: el minificador de JavaScript, el minificador de CSS y el minificador de HTML quitan espacios, saltos de línea y comentarios del código antes de publicarlo en producción.
Las comprobaciones de dominio e IP están en la sección Dominios y alojamiento. El trabajo con el propio texto de la página está en Contenido y optimización SEO.