Wordstat muestra el número de impresiones de una consulta y sus variantes, no el número de visitas a un sitio. De ese volumen, tu página se llevará una parte que depende de la posición y de lo atractivo que sea el snippet.
Los resultados personales tienen en cuenta el historial de búsqueda, la región y el dispositivo. Una comprobación sin personalizar muestra una imagen media, y es esa la que conviene comparar con el tiempo.
Si la dirección es accesible, si hay un bloqueo en robots.txt, una metaetiqueta noindex, el código de respuesta del servidor y si hay enlaces hacia la página desde dentro del sitio. Una página aislada sin enlaces internos es la última que rastrea el robot.
No siempre. Tanto Yandex como Google pueden sustituirlos por un fragmento del propio texto de la página si responde mejor a la consulta. El simulador de snippet muestra tu versión, no una garantía de que se vaya a mostrar.
Con una vez por semana basta para la mayoría de proyectos. Las mediciones diarias muestran variaciones de los resultados, no el efecto del trabajo, y tientan a cambiar una página con más frecuencia de la que necesita para asentarse.
Las herramientas de esta sección responden a cuatro preguntas: qué busca la gente, quién ya posiciona para esas consultas, si tu página entró en el índice y cómo se ve en los resultados. Todas las comprobaciones se hacen sobre un dominio o una consulta, sin instalar nada.
El trabajo sobre la visibilidad se divide en cuatro pasos consecutivos, y cada uno necesita sus propios datos.
Saltarse cualquier paso devalúa los demás: una página hecha para una consulta sin demanda no traerá tráfico, y una página perfectamente escrita fuera del índice, menos aún.
La comprobación de frecuencia en Wordstat muestra cuántas veces se escribió una consulta en un mes. Fijarse solo en la frecuencia amplia es arriesgado: incluye todas las formas de la palabra y sus matices, así que la demanda real de la formulación exacta casi siempre es más baja.
El recolector de sugerencias de Yandex, Google y Wordstat extrae las formulaciones que el buscador propone al escribir. Es el lenguaje real de la audiencia: las sugerencias muestran con qué palabras se hace la pregunta de verdad, no cómo se formula dentro de una empresa.
La investigación de palabras clave y comprobación de posiciones conecta una lista de consultas con un sitio concreto y muestra en qué punto está ahora mismo. Es un buen sitio por donde empezar: parte de las consultas ya traen impresiones, y hacerlas crecer sale más barato que atacar un tema nuevo desde cero.
El análisis de SERP reúne los resultados de una consulta en Yandex y Google con opción de dispositivo, región y página de resultados. Conviene fijarse no en las posiciones de la competencia, sino en el tipo de páginas del top: si son sobre todo recopilaciones, la ficha de un solo producto no subirá para esa consulta.
El simulador de píxeles de la SERP de Google muestra el futuro snippet y mide el ancho del título y la descripción en píxeles. El límite en los resultados se cuenta en ancho de línea, no en caracteres, así que un título con letras anchas se corta antes que otro que a simple vista parece corto.
El recuento de páginas indexadas da la panorámica general de un dominio. Un desajuste con el número de páginas del mapa del sitio es una primera señal de problema: o parte del contenido está bloqueado para el rastreo, o se considera de poco valor.
El verificador de indexación de páginas trabaja de forma puntual, sobre direcciones concretas. Así se comprueban secciones nuevas y páginas de aterrizaje de las que se espera tráfico y no llega.
Si el sitio es nuevo, empieza por la frecuencia y las sugerencias: sin demanda, lo demás no tiene sentido. Si el sitio ya funciona, empieza por comprobar posiciones e indexación, porque ahí suele estar la reserva más rápida. Las causas técnicas de una caída se tratan en SEO técnico y seguridad, y el trabajo con los propios textos, en Contenido y optimización SEO.